a los pies de la cruz

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Lunes 04 junio 2007

hoy quiero parecerme más a Ti...

Señor... Dios y Padre mío... hoy comienza un nuevo día... y una nueva semana... y quiero abrirme más a Ti... a Tu Palabra eterna... y a Tu Presencia amorosa en mí... Hoy quiero sentirte más cercano... más íntimo y personal... Hoy quiero parecerme más a Ti... reflejar Tu Amor... irradiar Tu Paz... Hoy quiero ser, verdaderamente, «imagen y semejanza tuya»...

Hoy, al comienzo de este día... quiero alabarte y bendecirte... glorificarte y darte gracias... por todo el amor que derramas sobre mí y mi familia... Hoy quiero darte gracias porque eres Tú quien me llenas... me sostiene... me abres a la esperanza... me elevas... me prometes... y me esperas... Sin Ti, nada soy... nada tengo... y nada puedo... pero en Ti, por Ti y contigo lo puedo y lo tengo todo... como dice San Pablo: «todo lo puedo en Aquel que me conforta»...

En este día que comienza... prometo amarte más... alabarte más... buscarte más... abrirme más a Ti... Prometo abandonarme confiadamente en Tus brazos... y buscar siempre Tu Voluntad...

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos...
Amén

Miércoles 30 mayo 2007

en el silencio del corazón...

Mi amado Jesús... esta noche releía el mensaje que Tu Madre nos dio la semana pasada desde Medjugorje... y esa frase – “conviértanse y busquen en el silencio de su corazón” – sigue martillándome en la cabeza...

¿Sabes?... cuando recibí el mensaje el día 25 y lo leí por primera vez... no entendía el significado que tenía... pero ahora, que lo leo con más calma... y en el silencio de mi habitación... me doy cuenta que me estás llamando a acallar esos ruidos que hay en mi interior y que no me permiten escuchar Tu voz... sólo así, orando «en lo secreto»... podré silenciar mi alma y mi corazón de todo lo que me distrae y aleja de Ti... sólo así podré conocer cuál es Tu Voluntada para mi vida...

“¡Queridos hijos! Oren conmigo al Espíritu Santo para que, en el camino de vuestra santidad, los conduzca en la búsqueda de la voluntad de Dios. Y ustedes que están lejos de la oración, conviértanse y busquen en el silencio de su corazón, la salvación de su alma; y aliméntenla con la oración. Yo los bendigo a cada uno con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Medjugorje, 25 de mayo de 2007

Esta noche quiero pedirte la gracia de acallar esos ruidos que me distraen y entretienen... el ruido del orgullo, del egoísmo, de la avaricia, de la soberbia, de la vanidad... Te ruego, concédeme la gracia de poder aquietar mi alma y mi corazón... de dejar a un lado todas mis preocupaciones, problemas y dudas... para que así, puedas ser Tú quien llene todo ese silencio con Tu Amor y Tu Paz... Amén...


Lunes 28 mayo 2007

conciente de Tú mirada sobre mí...

Señor Jesús... esta noche, mientras estaba en Misa y escuchaba la lectura del Evangelio (Mc 10,17-27)... pensaba en el joven rico que se acercó a Ti buscando el camino hacia la santidad... ¿Sabes?... no importa cuántas veces escuche esa lectura, siempre me conmueve la forma en que fijaste Tu mirada en él... y lo amaste... lo amaste tanto que le invitaste a ir más allá... que lo invitaste a dejarlo todo y seguirte... a ser uno de tus discípulos...

Esa frase siempre me emociona porque sé que al igual que a él... un día Tú también fijaste Tu mirada en mí... y amándome, me miraste de esa manera especial con que miras a Tus amigos... con esa mirada que invita a seguirte... dejándolo todo atrás...

Aquel joven sentía apego a los bienes terrenales... a sus riquezas... y en ese momento no pudo desprenderse de ellas... Señor... ¡es que nos apegamos a tantas cosas!... a las metas que nos hemos trazado... a nuestras aspiraciones personales... a aquellos sueños que quisiéramos realizar... a las ilusiones de una vida más fácil y cómoda... también nos aferramos a nuestros miedos, a nuestros complejos y hasta nuestros pecados... Señor, ¡son tantas las cosas que nos apartan de Ti!... y lo más triste es que ni siquiera nos damos cuenta de ello...

Por eso, Señor... en esta noche reconozco ante Ti mi debilidad de espíritu... reconozco que soy flojo... y que son muchas las veces que flaqueo y me aparto de Tu lado... pero lo que es imposible para los hombres, es posible para Ti... y como Tú lo puedes todo, esta noche te pido... concédeme la gracia de poder estar siempre conciente de Tu mirada sobre mí... que siempre pueda recordar el significado de este pasaje... y que siempre pueda renunciar a cualquier apego terrenal... para seguirte a donde Tú quieras llamarme...

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos...
Amén

Domingo 13 mayo 2007

en este Día de las Madres...

Mi amado Jesús... en Puerto Rico hoy celebramos el “Día de las Madres”... por eso, en esta noche, quiero elevar a Ti una plegaria de acción de gracias por mi madre... y por todas las madres del mundo...

Te doy gracias porque me has dado el privilegio de tener una de las mejores madres que han existido... gracias por su amor incondicional y desprendido... gracias por su ejemplo de vida... y sobre todo, gracias por sus oraciones...

Amado Jesús... en esta noche quiero pedirte por ella... te ruego que la cuides y protejas... especialmente el día de mañana, que comienza su tratamiento... sabes que aunque ella confía en Ti, no puede evitar tener un poco de temor... te pido que en esta noche la llenes de Tu Amor y de Tu Paz... que hoy, más que nunca, sienta que Tú estás a su lado... acompañándola...

¡Gracias!... gracias porque sé que Tú la amas aún más que yo... y por eso, sé que no te apartarás de su lado ni un instante... ¡Gracias!...

Hoy también quiero presentarte a Noemí... aunque ella no ha recibido el don de la maternidad física... aún así, ella es “madre” de Lola y de Chanel... gracias porque a través de “las nenas” ella conoce ese amor especial que da la maternidad... y gracias porque permitiste que ella sea parte de mi vida...

En esta noche también traigo ante Ti a todas las madres de mi familia y amistades... a todas las madres que trabajan conmigo... y a todas las madres que visitan nuestras páginas... para todas ellas, te pido una bendición especial en esta noche...

Te presento además, a todas las madres de nuestra comunidad... de nuestra isla... y del mundo entero... concédeles la gracia de la alegría... y de una vida llena del amor de sus hijos y sus familias...

Quiero también, darte gracias por aquel maravilloso regalo de amor que nos hiciste aquella tarde, cuando estabas a punto de morir en la Cruz... aquella tarde cuando le dijiste al discípulo amado: «hijo, ahí tienes a tu Madre»... gracias Jesús... porque al igual que a Juan, me concediste la gracia de acogerla en mi corazón... ¡gracias, Señor!!!... gracias, por todas las veces que Ella me refugió en su Inmaculado Corazón... y después de escuchar mis problemas y mis súplicas, me dio su consuelo... gracias por las veces que me encontraba perdido... si rumbo... sin saber a donde ir... y al acercarme a Ella buscando su amparo y su refugio... me hizo el mayor regalo que una Madre puede darle a su hijo... me mostró el camino hacía Ti...

Por mi madre de la tierra... y por mi Madre del Cielo...
¡muchísimas gracias, Señor!

Lunes 07 mayo 2007

encontrando la nueva Jerusalén...

Señor Jesús... sigo pensando en la reflexión que hizo Padre Wiso sobre las lecturas que nos presentaba ayer la liturgia... especialmente, en las palabras sobre el libro del Apocalipsis... él decía que nosotros, igual que Juan, también podemos encontrar «la nueva Jerusalén»... y no tenemos que mirar a lo alto... o a lo lejos... no... nos basta con mirar a nuestro interior... Porque es ahí, Señor, en mi corazón, donde has puesto Tu Morada... es ahí donde me acompañas y enjugas mis lágrimas... y es ahí donde «todo lo haces nuevo»...

Y cuando comprendemos esta realidad... cuando interiorizamos Tu Presencia en nuestras vidas... cuando nos damos cuenta de que Tú siempre nos acompañas... no importa por la situación que estemos atravesando... entonces, Señor... nunca más nos sentiremos solos... o tristes... o desamparados... o abatidos... porque ya no somos nosotros... si no Tú quien vive, ríe, llora y ama en nosotros...

En esta mañana... te pido que me concedas la gracia de estar consciente de Tu Presencia en mi vida... que pueda verte en cada acción... en cada gesto... en cada palabra... Que me permitas poder ser Tu instrumento... que puedas ver a través de mis ojos... escuchar a través de mis oídos... consolar a través de mis manos... y amar a través de mi corazón... y amándote a Ti y amando a aquellos que Tú pongas en mi camino... viva alabándote, bendiciéndote y glorificándote siempre, Señor...