a los pies de la cruz

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Sábado 30 diciembre 2006

la humanidad vuelve a jugar a ser dios...

Señor, Dios mío... hace unos días hablaba contigo sobre Ángel... y sobre la soberbia de nosotros, los hombres, que nos creemos con derecho de decidir quien vive y quien muere... ese fue un día sombrío en nuestra historia... pero hoy, a sólo dos semanas, ya son pocos los que recuerdan lo que sucedió...

Nuevamente hoy, la humanidad pretende jugar a ser dios... nuevamente se ha llevado a otro hombre a la muerte... la diferencia es que esta vez no se han escuchado gritos pidiendo clemencia... esta vez no se alzaron voces denunciando la inmoralidad de la pena de muerte... sólo nos limitamos a leer la noticia... y alguno que otro, hasta se alegró de este crimen...

¡Ah!!!... ¿será qué la vida este hombre no merecía nuestra defensa?... ¿será qué a este lo encontramos más culpable que al otro?... ¿o qué su vida vale menos ante nuestros ojos?... ¿Qué nos pasa, Señor?... nuestra vida de cristianos tiene que ser consecuente... la vida hay que defenderla por ser vida... y te pertenece sólo a Ti... no importa que sea mi vida... la vida de Ángel... o la de Saddam...

¡perdónanos, Señor, perdónanos!

Siento que esta noche no pueda escribir más... pero me siento indignado con nuestra sociedad... ¡¿Cómo es posible que tengamos corazones tan duros... tan insensibles... tan crueles?!... ¡¿Cómo tenemos el descaro de llamarnos discípulos tuyo?!... ¡¿Cómo osamos pedir Tu Misericordia, si no podemos ser misericordiosos con nuestros semejantes?!

¡Toca nuestros corazones... toca los corazones de nuestros líderes... de nuestros políticos... de todos esos que rigen los destinos de Tu Pueblo!... Tócanos y concédenos el don de Temor de Dios... para veamos dentro de nuestros sucios corazones... para que veamos nuestras miserias y nuestros pecados... para que veamos el castigo que merecemos de Tu Justicia por nuestros crímenes y atrocidades... y así, concientes de nuestra realidad, busquemos hacer solamente Tu Voluntad... y nunca – nunca más, Señor – nos alejemos de Tu Corazón...

Jueves 28 diciembre 2006

en el día de los Santos Inocentes...

Mi buen Jesús... hoy celebramos el día de los Santos Inocentes... y recordamos aquellos niños que perdieron su vida a manos de Herodes... esos son los primeros mártires del cristianismo... y hoy, mientras pensaba en eso, pensaba que no sólo dieron su vida por Ti, el Mesías y Salvador de toda la humanidad... sino que la dieron también por mí... para que un día yo pudiera ser redimido de mis pecados... Esta noche quiero darles las gracias por su sacrificio... sé que Tú, en Tu bondad y en Tu justicia infinita, se lo has recompensado en el Cielo... y hoy te acompañan junto a los ángeles y los santos... pero en esta noche, quería decirles: ¡gracias!

Mi Señor... como escribí esta mañana en Apuntes del camino... hoy, en esta sociedad que nos ha tocado vivir, también tenemos muchos “Herodes”, tal vez más crueles y despiadados que aquel que envió a matar a los niños de Belén... el “Herodes” del aborto, que roba la vida de millones de bebes cada año... el “Herodes” de las drogas... de la pornografía... de la violencia... el “Herodes” de los hogares destruidos y las familias separadas... el “Herodes” de la falta de fe... de honestidad... de esperanza... y de amor... Señor, cada día estos “Herodes” humillan y denigran a miles de niños y jóvenes... cada día les privan de la verdad... les despojan de la inocencia... les quitan su dignidad... les hieren y destruyen sus vidas... y Señor... son muy pocos los que levantan su voz o hacen algo por ayudarlos... Te pido perdón por nuestra falta de compromiso y nuestra indiferencia... y te ruego, por la sangre de aquellos Santos Inocentes de Belén, que transformes nuestros corazones de piedra... y pongas en nuestros pechos un corazón misericordioso como el tuyo...

Pero Señor... nuestros niños y jóvenes no son los únicos “Inocentes” que hay a nuestro alrededor... en nuestro mundo también hay miles de “Inocentes” que son maltratados, humillados y asesinados por ser de otra “raza”... por tener “otro” color de piel... por creer o sentir distinto... o por el mero hecho de haber nacido en la pobreza... Hoy escuchaba la homilía de Padre Yulfo y él decía que cuando escuchamos estas palabras, pensamos en el “holocausto” o en las grandes guerras étnicas que han acontecido (y acontecen) en los últimos años... pero Señor... estos “Inocentes” también los tenemos en nuestro país... al cruzar la calle... cada vez que encontramos un deambulante en un semáforo... cada vez que vemos un drogadicto tirado en una esquina... cada vez que escuchamos en las noticias sobre un hecho violento en un hogar... sobre otra mujer maltratada o asesinada a manos de su esposo... Señor, cada vez que vemos una injusticia y volvemos la mirada hacia otro lado... cada vez que escuchamos de un atropello o un abuso contra un hermano y guardamos silencio... Señor, cada vez que nos hemos cruzado de brazos en lugar de defender un “Inocente”, nos convertimos nosotros también en “Herodes”...

Esta noche quiero pedirte que toques cada corazón... comenzando por el mío, Señor... y pongas en nosotros un poquito de ese amor compasivo y misericordioso que hay en Tu Corazón... para que junto a Ti, pongamos nuestro esfuerzo en hacer un mundo más justo y mejor...

Martes 26 diciembre 2006

Sólo quiero darte gracias...

Jesús... esta noche sólo quiero darte las gracias por todas las bendiciones que has derramado sobre mi familia y sobre mí... la adoración de anoche fue un verdadero regalo de amor y de paz... pensábamos que te llevábamos nuestro obsequio para Ti, cantando villancicos y pasando un rato en Tu presencia... y sin embargo, fuiste Tú quien nos regalo un noche maravillosa de gracias espirituales...

También hoy, mi amado Jesús... solamente estábamos Muñeca, Rosita y yo... y Madeline, que llego más tarde... pero hoy te sentía más cercano que de costumbre... y sé que derramaste Tu Misericordia sobre todas las personas que te presentamos en nuestras oraciones... Gracias por Tu compasión y bondad para todos los hombres...

Gracias por permitirme estar cerca de Ti... gracias por todo el amor que pones en mi corazón... y el deseo de compartirlo con mis hermanos... gracias por la esperanza que renace... por la confianza en Tus Promesas... y gracias por los mensajes que nos das en Medjugorje a través de Mamá María...

Buenas noches... y de nuevo:
¡felicidades!


Lunes 25 diciembre 2006

¡Feliz Navidad!

Mi amado Jesús... en su evangelio, Juan nos dijo: «Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Y nosotros hemos visto su gloria, la gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad» (Jn 1,24)... ¡Hoy celebramos ese día... el día que te acercaste tanto y tanto, que te hiciste uno de nosotros!

Gracias por Tu Amor... y por haberlo derramado en todos los corazones... Gracias porque Tú eres mi Señor... mi Dios... mi Salvador... Gracias... porque naciendo entre los hombres, naciste también para mí... y me has abierto las puertas del Cielo, para que un día yo también pueda llegar a estar contigo...

Hoy quiero unirme al coro de ángeles que cantan en el Cielo... y junto a Tu Iglesia decir...

Gloria a Dios en el cielo...
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria,
te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias...
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre Todopoderoso.
Señor Hijo Único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre,
Tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestras súplicas.
Tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros.
Porque solo Tú eres Santo,
solo Tú, Señor,
solo Tú, Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo,
en la Gloria de Dios Padre.
Amén.

En este día glorioso en que Tú has nacido entre nosotros... quiero pedirte por todos los hombres, cristianos y no cristianos, creyentes y no creyentes... pues Tú eres don de salvación para todos... y Tu Gracia se ha manifestado para todos los hombres...

¡Feliz Navidad!

Domingo 24 diciembre 2006

hoy es Nochebuena... y mañana es Navidad

Señor... esta noche es Nochebuena... toda la preparación de estas últimas semanas mira hacia esta noche y el día de mañana... el día en que Tú te haces presente en nuestros corazones y en nuestras vidas... No es que no estuvieras, ¡ya Tú vives en nosotros!... pero cada Navidad recordamos esa noche especial cuando el Cielo y la tierra se tocaron y Tú te hiciste uno de nosotros... y esta noche, como cada Navidad, quiero abrir mi corazón un poco más a Ti... entregarte un poco más de mí, para que Tú puedas seguir transformándome y obrando en mi vida...

En la Misa do hoy... Padre Wiso decía en su homilía que María primero te concibió en su corazón, para después concebirte en su vientre... y hablaba de cómo María e Isabel reconocieron ese don especial que Tú habías puesto en ellas... ese regalo del Cielo que en Isabel, que cargaba en su vientre a Juan, era el final de su esterilidad... y en María, eras Tú mismo que crecías en su seno... la Palabra de hoy no se trata de si merecemos o no ese regalo que Tú nos haces... sino en reconocer que hemos sido elegidos por Ti para recibirlo...

Y por eso te doy gracias en este día... porque yo también he sido elegido por Ti... porque esta noche Tú naces de nuevo en mi corazón... y eso significa que nace de nuevo la fe... que nace de nuevo la esperanza... y que nace de nuevo el amor...

Señor... quiero pedirte que esta noche derrames Tu gracias sobre mi familia y amigos... que los llenes de Tu Paz y de Tu Amor... pero en especial quiero pedirte por Maldy... para que esta noche nazcas de nuevo en su corazón y le permitas encontrase de nuevo contigo... él te necesita, pero no sabe donde buscarte... sal a su encuentro y muéstrale el camino hacia Belén...

Viernes 22 diciembre 2006

¡ya estás por llegar!

Mi querido Jesús... sólo faltan dos días para Tu llegada... y esta mañana, mientras conducía de camino a la oficina, trataba de imaginarme esos últimos días de camino antes de que San José y la Virgen María llegaran a Belén... ¿qué pensarían?... ¿qué sentirían en su corazón?...

¿Sabes?... me los imaginaba hablando y preguntándose cómo serías... cómo sería Tu rostro... cómo serían Tus manitos... cómo sería Tu risa... Podía sentir la alegría que iba aumentando en sus corazones... a pesar del cansancio del viaje... sus corazones palpitaban de amor por Ti... la ilusión de un hijo... que se sumaba al gozo inmenso de saber que Tú serías el Mesías... el Salvador... el Hijo de Dios...

Imaginaba lo que sería saber cumplidas las promesas de Dios... esa espera de todo un pueblo que por siglos aguardaba Tu llegada... ¡es Dios que viene a nuestro encuentro... que viene a salvarnos!... y María, que se sabe parte de esa salvación... que con su fe, su humildad y su obediencia Te acogió en su ser... y como vaso purísimo e inmaculado, por nueve meses te guardó, te cuidó, te mimó... y ya el día está cerca... para ver, cara a cara, el rostro de Dios...

E imaginaba a María... cuando hablaba con José... y le decía cómo era posible que Tú los hubiera escogido a ellos... el Dios Altísimo... el Rey de reyes... el Señor de señores... teniéndolo todo, escogiste nacer en una humilde familia... en la más pobre de las pobres... donde el único tesoro era el amor que podían darte... y entre la alegría y el gozo, de pronto se coló una tristeza... ya estabas por nacer... sólo era cuestión de horas... y no tenían nada que ofrecerte... nada... solamente su pobreza... y una lluvia de besos con que cubrirte al nacer...

Pero María confiaba... eso sería suficiente... bien lo dijo el ángel: «nada es imposible para Dios»... y si Tú lo habías querido así, quién era ella para querer algo distinto... así que miró a José... y con una hermosa sonrisa en sus labios... volvió a decirte que «sí»...

Señor... hoy también me pregunto: ¿qué tengo yo para ofrecerte?... ¿me habré preparado lo suficiente?... ¿encontrarás en mi corazón un humilde pesebre donde recostarte?... ¿podré cubrirte con una lluvia de besos al llegar?... y como Mamá María, sólo puedo confiar:

¡Tú lo puedes TODO... y ya estás por llegar!

Jueves 21 diciembre 2006

por los enfermos y los que sufren...

Mi buen Jesús... en esta mañana quiero unirme a la oración que Noemí hacía anoche en el círculo de oración... quiero seguir presentándote a Denise, que se encuentra en la unidad de intensivo recuperándose de su operación... sabemos que aunque fue una intervención delicada, está estable... Te doy las gracias porque sé que fuiste Tú que pusiste tu mano sanadora sobre ella...

Te presento también a todos los enfermos... especialmente aquellos que se encuentran en estado grave... y todos los que van a fallecer en este día... Te ruego, envía tus ángeles a cuidarlos... a protegerlos... a sanarlos, si así es Tu Voluntad... y a conducir ante Tu presencia a aquellos que les ha llegado su hora y deban partir... que Tu Misericordia los alcance a todos en este día...

Dales fortaleza y consuelo a todos sus familiares... pon en sus corazones esperanza y paz... especialmente en este tiempo cuando nos disponemos a celebrar Tu nacimiento entre nosotros... Tú, que eres la Luz del mundo, ilumina los corazones más necesitados con el fuego de Tu Amor... conforta a los que sufren... anima a los que se sienten fatigados... alienta a los que agobiados... y vivifica a los que han perdido la fe... concédeles a todos la gracia de descansar en Ti...

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos...
Amén

Miércoles 20 diciembre 2006

a escasos días de la Navidad...

Señor y Dios mío... estamos a escasos días de celebrar Tu nacimiento entre los hombres y duele ver la poca conciencia que tiene algunos cristianos de la gran fiesta que se avecina...

Los periódicos y las noticias nos hablan de lo mal que está la economía y la difícil situación por la que atraviesan muchas familias... sin embargo, los centros comerciales están abarrotados y la gente se deja arrastrar por las ansias de consumismo exagerado... Hemos reducido nuestro “espíritu navideño” a andar de juerga en juerga, de exceso en exceso, sin que nos importe la necesidad, material y espiritual, de esos que viven cerca de nosotros...

Nos hemos acostumbrado a una “navidad” sin oración... a una “navidad” sin amor, sin paz, sin reflexión... a una “navidad” deshumanizada, y llena de violencia y desenfreno... nos hemos acostumbrado a una “navidad” sin espacio para Ti... Señor, ¿es que acaso nos hemos olvidado de quién eres?... ¿tanto nos hemos alejado de Ti?...

Navidad es hacer como San José y la Virgen... y buscar un rinconcito donde poder acogerte... aunque sea un humilde pesebre... aunque sea entre la suciedad de nuestra vida y el mal olor de nuestros pecados... Navidad es abrirte nuestros brazos, nuestra alma, nuestro corazón... y con todas nuestras fuerzas decirte que vengas... que queremos estar cerca de Ti...

Señor... la verdadera Navidad es celebrar que Tú nos amas tanto y tanto, que te hiciste uno de nosotros... ¡uno con nosotros!... que Tú, siendo Dios, te hiciste hombre... para que ningún hombre tenga que andar sin Dios...

En esta tarde - y de la mano de la Santísima Virgen María - te pido que en los días que faltan antes de la Navidad, ilumines nuestro corazón para que sepamos reconocerte y acogerte siempre en él...

Jueves 14 diciembre 2006

una plegaria por la Vida...

Señor... amanece un día triste para el mundo... un día amargo... sombrío... y aunque ha salido el sol sobre nosotros, aún permanecen las sombras de la noche sobre muchos... Anoche el hombre tomó la “justicia” nuevamente en sus manos... anoche se creyó con “derecho” de decidir quien vive y quien no... anoche volvió a abrazar la cultura de la muerte cuando le arrebató la vida de un hombre...

Anoche, a las 7:36pm, le quitamos la vida a un ser humano... no importa si era culpable o inocente ante nuestros ojos... era un ser humano y su vida no nos pertenecía... su vida tampoco le pertenecía a él, sino a Ti... y anoche venció en nosotros la soberbia cuando quisimos arrancarla de Tus Manos... te ruego nos perdones por nuestro pecado... por nuestro crimen... te suplico nos mires con ojos de Misericordia, aunque nosotros no fuimos capaces de hacer lo mismo con Ángel...

Dentro del dolor de este día, también quiero darte gracias... mi amado Jesús... yo sé que estuviste con él cada momento de este proceso... cada día, cada minuto, cada segundo... pero especialmente en ese momento final... las oraciones de muchos estaban en aquella sala... por un rato, los corazones de muchos se unieron un una plegaria por la vida de Ángel... no la vida física que le robaba la inyección letal, sino la vida eterna que sólo viene de Ti... y sé que al fin Ángel descansa en Tus brazos...

Amado Jesús... hoy quiero pedirte por sus familiares... dales fortaleza, Señor... dales consuelo, confórtalos... y pon en sus corazones la esperanza de la vida eterna... Te pido también por todas aquellas personas que han unido sus oraciones y sus corazones a esta causa... y en especial, te pido por todos aquellos que fueron responsables directos del acto que ayer se cometió... por aquellos que lo propiciaron... y por aquellos que pudiendo detenerlo, decidieron seguir adelante con su acción...

Señor... aunque este crimen trascendió a la prensa y así muchos se han hecho ecos de este reclamo por la vida... también quiero pedirte por todos aquellos crímenes que se cometen de manera silenciosa... que pasan desapercibidos a nuestros ojos... o peor aún, que se han hecho comunes y pasan desapercibidos a nuestros corazones... Perdónanos por los crímenes del aborto y de la eutanasia... perdónanos por el abuso de la droga, que roba la vida de tantos jóvenes hoy en día... perdónanos por los crímenes de la pornografía, que roba la dignidad de las personas y los lleva a la muerte espiritual... Sánanos de nuestros rencores, de nuestros odios, de nuestros egoísmos, de nuestras envidias, de nuestra soberbia, de nuestros deseos de venganza y de nuestra falta de perdón... sánanos de todas las actitudes y las maneras de actuar que matan Tu Gracia en nosotros y nos alejan de Ti...

Te suplico, Señor y Dios mío, abre nuestros corazones y haznos conscientes de Ti... de Tu presencia en este mundo... envía el Espíritu Santo a nuestros corazones y concédenos el don de Temor de Dios... para que juntos busquemos agradarte y hacer siempre Tu Voluntad...

¡Señor... ten Misericordia de nosotros y sálvanos!

Martes 12 diciembre 2006

¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?

Señor... hoy celebramos la fiesta de Nuestra Señora de la Guadalupe... ese maravilloso regalo que nos hiciste a través de Juan Diego cuando escuchó las palabras de la Virgen: «No se turbe tu corazón ni te inquiete cosa alguna. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No estas por ventura en mi regazo?»

Hoy te doy gracias, porque a lo largo de mi vida, son muchas las veces que me he refugiado en su Corazón Puro e Inmaculado... buscando su consuelo... su ayuda... su protección... y cada una de esas veces, me contestó como a Juan Diego: ¡No estoy yo aquí que soy tu Madre!

Gracias porque sé que eres Tú quien la dejó como Madre nuestra... ¡como Madre mía!... Gracias porque a sido ella quien me trajo a Tu lado... y me mostró la Misericordia infinita que hay en Tu Corazón... Gracias, porque sin ella, no sé donde estaría hoy, ni lo que fuera mi vida... Por todo, muchas gracias Señor...

Y a ti, Mamá, gracias por la paciencia que me has tenido... por todas las veces que me has ayudado a levantar... que me has limpiado... que has sanado mis heridas... y me has puesto de nuevo en el camino hacia Tu Hijo, Jesús... Gracias las veces que has intercedido por mí, por mi familia, por mis intenciones... y muchas gracias por todo el amor que has derramado sobre mí...

Domingo 10 diciembre 2006

otro día que comienza...

Buenos días Padre... otro día que comienza y que quiero empezarlo dándote gracias... Gracias por la vida... y por el deseo de vivirla contigo y para Ti... Gracias por toda mi familia: por Noemí, por Maldy, por mis padres, por mi abuela, por todos mis tíos y tías, primos y primas... y muchas gracias por esos amigos especiales que has puesto en nuestro caminar... Gracias por nuestros trabajos... por el pan que traes a nuestra mesa y por el deseo de compartirlo con los que tienen menos que nosotros... Gracias por todas las bendiciones que derramas sobre nosotros... y gracias por los momentos de prueba, pues son estos los que nos ayudan a acercarnos más a Ti... Gracias por el don de la fe... de la esperanza... y del amor... Gracias por habernos llamado a servirte... con las páginas... en la parroquia... en la Capilla Santa Rosalía... en el Sínodo... y en todos esos llamados que nos haces cada día... y gracias, porque cuando aprieta el cansancio y sentimos que la carga se hace pesada, Tú estás presente alentándonos a seguir y tomando parte de la carga sobre Ti... ¡Gracias por todo, mi Señor!

Padre Bueno... esta mañana también quiero seguir presentarte las intenciones del grupo que estuvo ayer frente al Capitolio en la “Vigilia de Oración y Ayuno”... Te pido por las familias... por los jóvenes y niños... por las mujeres maltratadas y las víctimas de violencia doméstica... Te pido por los adictos... por los deambulantes... por los confinados... por todos aquellos que viven atados al pecado o que son presos de los vicios... Te pido por los enfermos... los discapacitados... los ancianos... los moribundos... Pero en especial, quiero pedirte por nuestros líderes políticos, cívicos y religiosos... y a todos aquellos que Tú has puesto a dirigir los destinos de este pueblo... Toca sus corazones y por en ellos el deseo de servir a Tu Pueblo... que dejen a un lado sus odios, sus rencores, sus egoísmos, sus vanidades... y trabajen unidos para traer la paz a esta Isla que tanto la necesita... que tanto Te necesita...

Padre Amado, ya debo ir levantándome pues me espera por delante este día... me pongo en Tus manos para lo que Tú quieras... como Tú lo quieras... y cuando Tú lo quieras... como María Santísima, digo «sí» a lo que Tú desees para este pobre siervo tuyo... que se haga Tu Voluntad en este día... y todos los días de mi vida... Amén...

Viernes 08 diciembre 2006

la Hora de la Gracia...

8 de diciembre, 12:00 del mediodía

Mi buen Jesús... es la Hora de la Gracia y me acerco a Ti con confianza en la promesa que Tu Santísima Madre nos hizo en Montichiari, cuando se presentó bajo la advocación de la Rosa Mística... Ella nos dijo que Tú nos derramarías Tu Misericordia infinita sobre todos los que la invocáramos en esta Hora... Por eso me acerco a Ti en este momento... y acompañado de Tu Santísima Madre, te ruego desde su Inmaculado Corazón por el perdón de nuestros pecados... te pido perdón por mis faltas... por las de Noemí y las de Maldy... por las de mis padres y familiares... por las de mis amigos... y especialmente por las de todas aquellas personas que me han ofendido o ha obrado mal en contar mía... te ruego, Compasivísimo Jesús, perdona nuestros pecados y ten misericordia de nosotros...

Te presento a todas aquellas personas que se encuentra “tibias” o han perdido la fe... las que se han dejado seducir por la carne, por el mundo y por el enemigo... las que por causa de los problemas y la desesperanza, se han apartado de tu lado y hoy caminan perdidas y sin rumbo... Te ruego, ¡atráelas a Tu Corazón... sánalas... y concédeles la gracia de volver a sentir Tu Presencia en sus vidas!

Te presento a los que sufren... a los que lloran... a los que se sienten perdidos y que no encuentran consuelo... Te presento a los desamparados... a los enfermos... a los moribundos... Te pido por las familias... especialmente por aquellas que están separadas y por aquellas donde se ha perdido la paz... Te presento a los matrimonios... a los jóvenes... a los niños... y muy especialmente esos niños no nacidos que sus madres están pensando abortar... ¡ilumínalas, Señor!... que sientan la vida creciendo en su seno, como un día también Tú crecías en el seno de María... que sientan ese corazoncito latiendo en su vientre y a través de él, sientan todo el fuego de Tu Amor...

Te presento a nuestra Isla... líbranos de los males que nos aquejan... sana el corazón de nuestros jóvenes... líbralos de las drogas, de la pornografía, de la violencia, del sexo... de esa falta de moral que está dañando nuestra sociedad... Te presento nuestros líderes: políticos, cívicos y religiosos... toca sus corazones en esta Hora para que sean instrumentos tuyos en la dirección de Tu Pueblo... que dejen a un lado sus deseos de lucro personal, sus egoísmos y sus vanidades... pon en ellos espíritu de mansedumbre, para que sean dóciles a los impulsos del Espíritu Santo...

Te presento a Tu Iglesia... al Santo Padre, a los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos y religiosas... y a todo el pueblo santo que busca ser fiel a tus preceptos... dales la fortaleza y la perseverancia para mantenerse unidos en medio de la tribulación... protégelos de los ataques del enemigo... guíalos en las dudas... y guárdalos en los momentos de tentación... En especial quiero pedirte por esos sacerdotes que están siendo juzgados injustamente, pon en ellos confianza en tus promesas y aumenta en ellos la fe...

Por último, mi amado Señor, te pido perdón por todas las ofensas que se cometen contra Ti... por todas las blasfemias... por las injurias y ultrajes que se cometen contra Tu Sacratísimo Corazón... por todos los sacrilegios que se cometen contra el Santísimo Sacramento de la Eucaristía... por los insultos y las calumnias que se propagan sobre Tu Iglesia... por todas las ofensas contra Tu Madre y contra tus santos...

Mi Señor y ni Dios... te alabo, te bendigo y te doy gracias... y me uno a la oración de Tu Iglesia en este día:

CÁNTICO EVANGÉLICO

ant. Alégrate, María, llena de gracia,
el Señor está contigo;
bendita tú entre las mujeres
y bendito el fruto de tu vientre.
Aleluya.

Cántico de la Santísima Virgen María
Lc 1, 46-55

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
- como lo había prometido a nuestros padres -
en favor de Abraham y su descendencia
por siempre.


Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

ant. Alégrate, María, llena de gracia,
el Señor está contigo;
bendita tú entre las mujeres
y bendito el fruto de tu vientre.
Aleluya.


Liturgia de las Horas, Segundas Vísperas
La Inmaculada Concepción De la Santísima Virgen María
Solemnidad

Y a ti, Madre Purísima, gracias por acompañarme y estar conmigo siempre... y gracias por el mayor regalo que alguien pueda hacer... gracias por llevarme de la mano a conocer a Tu Hijo Jesús...

Jueves 07 diciembre 2006

un favor muy especial...

Señor... hay veces que escuchamos o leemos comentarios que nos duelen... vemos como se nos juzga y se nos condena, se nos maltrata y se nos hiere... sin ninguna consideración... sólo por pensar distinto... por creer distinto...

Sí... es cierto que no soy un saco de virtudes... reconozco que mis faltas y defectos sobrepasan por mucho mis “buenas cualidades”... Tú mejor que nadie sabes mis luchas contra mí... contra mi carácter... contra mis impulsos... y sabes que muchas veces te he fallado a Ti y a mis hermanos por esta causa... por decir una palabra apresurada... una palabra mía, en lugar de una Palabra tuya... Por eso, te pido perdón por todas esas personas que he ofendido y herido a lo largo de los años... te ruego que sanes las heridas que de dejado en sus corazones... y que restaures la paz que mis palabras puedan haberles robado...

En esta noche, también quiero darte gracias... gracias porque sé que me estás enseñando a guardar silencio... a comprender que sólo debo luchar tus batallas y no las mías... que a veces es mejor guardar silencio, que seguir prolongando un debate inútil que sólo conduce a la pérdida de paz...

Amado Jesús... hoy quiero pedirte un favor muy especial... te pido una bendición muy especial para esas personas que guardo en mi corazón... Tú las conoces Señor... Tú conoces sus nombres... conoces lo que necesitan en sus corazones... conoces las heridas que hay en ellas... y conoces la necesidad del perdón para que puedan sanar... te suplico, derrámate en gracias sobre ellas... llénalas de tu Amor sanador y concédeles Tu Paz...

Por último, quiero darte las gracias por un amigo muy especial... que aunque hace semanas no le escucho, sé que está presente y sale a dar la cara por un miserable como yo... bendícelo y concédele lo que más ardientemente desea su corazón...

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, por los siglos de los siglos...
Amén

Lunes 04 diciembre 2006

una plegaria por mi abuela...

Mi buen Jesús... esta noche sólo quiero elevar a Ti una plegaria por mi abuela... Tú conoces su condición... la conoces mejor que los médicos... la conoces mejor que nadie, porque Tú moras dentro de su ser... Tú moras dentro de su alma y escrutas hasta los rincones más escondidos de su corazón...

Sé que ella está llegando al curso final de su vida terrena... por eso, no pido para ella la sanación física... también sé que recibió el sacramento de la confesión y el sacramento de la unción de los enfermos... y Padre Felipe la puso en tus brazos, así que ya Tú le has perdonado todas sus faltas y pecados...

Pero en está noche quiero pedirte que le concedas Paz en su corazón... estos son momentos difíciles para ella y para la familia... es difícil dejar los apegos de este mundo... aún sabiendo que Tú ya le has preparado una hermosa morada en el Cielo... y que la esperas con los brazos abiertos...

Te ruego, envía a tu Madre Santísima para que la acompañe en estos últimos días... envía a tus ángeles y a tus santos para que tenga fortaleza y confianza en Tu Bondad y Tu Misericordia... Acógela, Señor, en tus brazos... abrázala... confórtala... guárdala... condúcela... ámala... que sienta Tu Presencia a su lado...

Para mi mamá, para mis tías y para mis primos... te ruego, dales fortaleza y confórtalos en este momento... que también sientan que Tú estás en medio de ellos, sosteniéndolos... y pon en sus corazones la esperanza de la resurrección...

Gracias, mi amado Jesús, porque sé que estás con ellos... porque sé que Tú los amas... y porque sé que ya los has acogido en Tu Compasivísimo Corazón...

Viernes 01 diciembre 2006

Primer Viernes de mes...

Amadísimo Jesús... hoy es “primer viernes de mes” y día de la devoción a tu Sagrado Corazón... por eso, hoy quiero comenzar este día uniéndome a Ti... a Tu Amor Misericordioso... a Tu Sacratísimo Corazón... para pedirte perdón por mis faltas contra Ti y contra mis hermanos... para pedirte perdón por las faltas de mis familiares y amigos... por las faltas de todos aquellos que me han ofendido o me han causado algún pesar...

Yo creo en Ti... te adoro... te espero... y te amo... y te pido perdón por todos aquellos que no creen... que no te adoran... que no esperan... y que no te aman...

Señor... sé que no soy digno de Ti... de Tu Amor... de Tu perdón... de Tu Misericordia... pero en este día me acerco a Ti con confianza porque sé que a pesar de mis faltas... a pesar de mis inconsistencias... a pesar de mis pecados... a pesar de todo... Tú me amas... y me amas con el mayor de los amores... con el Amor que brota de tu Sacratísimo Corazón... Te ruego que me ayudes a reciprocar ese Amor inmenso que me tienes... que me ayudes a amarte tanto como Tú me amas...

Por eso, en esta mañana, me pongo en tus manos... me entrego a Ti... e imploro Tu Misericordia... para mí, para mi familia, para mis amigos y para toda esta humanidad que hoy más que nunca necesita de Ti... lo dejo todo en tus manos y repito, junto con Santa Margarita María:

¡Jesús, yo confío en Ti!